FIBER

La tecnología Climapsule consiste en la aplicación de un hilo basado en materiales de cambio de fase en las zonas de mayor desarrollo de calor corporal para el manejo avanzado de las condiciones de temperatura y humedad. Se trata de hilos patentados, desarrollados originalmente en el campo aeroespacial por la NASA para proteger a los astronautas de las temperaturas extremas del espacio, que son capaces de absorber, conservar y liberar calor de forma inteligente: en caso de exceso de temperatura corporal, el calor se absorbe, disminuye y se libera. Esto es posible gracias a las microcápsulas incorporadas en las fibras y protegidas por una membrana polimérica que garantiza una larga duración. A diferencia de otros hilados, no se basa en la capilaridad y en la expulsión del sudor por la piel, pero interviene reduciendo la propia emisión y equilibrando la temperatura.


Se trata de un hilo de alto rendimiento en términos de transpirabilidad, aislamiento y ligereza. En situaciones de actividad de intensidad media, el calor se evacua hacia el exterior en forma de vapor, mientras que, gracias al bajo coeficiente de absorción de líquidos (acción hidrofóbica) y a la acción triboeléctrica, durante una actividad intensa se expulsa al exterior el sudor en estado líquido, desde la zona de mayor temperatura a la más fría, manteniendo siempre la piel seca y la temperatura constante. La termorregulación se ve favorecida por la baja conductividad térmica, lo que hace que sea más aislante que la lana. Por lo tanto, es una barrera contra el clima exterior y, al mismo tiempo, transpirable, manteniendo la piel caliente en invierno y fresca en verano. La gestión de la temperatura corporal es un aspecto importante del rendimiento deportivo: el cuerpo produce más calor bajo estrés y consume desde 1-1,5 kcal por minuto, pasando por 6-7 y llegando a un máximo de 15-20 kcal por minuto, dependiendo del tipo de deporte. Bajo condiciones extremas de elevada humedad y temperatura del ambiente, el cuerpo pierde calor a través de la vasodilatación de la piel (lo que resulta en un aumento del flujo sanguíneo a la piel) y produce una mayor cantidad de sudor. Por lo tanto, los músculos tendrán un menor suministro de sangre con la consiguiente falta de oxígeno. Otra característica fundamental es la ligereza, debido a su bajo peso específico, pero sin sacrificar el confort y el aislamiento térmico.


La tecnología Puresilver consiste en la aplicación de un hilo de Nylon con un 99.9% de plata pura incorporada cuyas propiedades han sido verificadas en test clínicos llevadas a cabo por varias universidades (Estado de Pennsylvania, Cornell, Nueva York, Namsa y Tokai) y utilizadas por las fuerzas especiales de EE.UU., la NASA, atletas olímpicos y en el campo médico. No se trata de un producto químico o de nanotecnología, sino simplemente de la aplicación de la plata y sus propiedades que, permanecerán incluso después de numerosos ciclos de lavado (probado en 250). Se trata de un fibra en sí, no solo de un tratamiento superficial. Suave y flexible, elimina bacterias, hongos y, por consiguiente, los malos olores que surgen en combinación con el sudor (reducción de hasta un 99,9% en 1 hora). Gracias al efecto catalizador, a medida que aumenta el calor y la humedad, el resultado es más eficaz. El sudor, en combinación con el aire, oxida la plata, liberando los iones positivos atraídos por bacterias cargadas negativamente. Entran  en la membrana celular, atacan directamente al ADN, inhibiendo la proliferación y la mutación. Ofrece una función termorreguladora gracias a su conductividad térmica, lo cual permite disipar el exceso de calor. Antiestático, absorbe y neutraliza las cargas electrostáticas superficiales.


La tecnología Carbon consiste en la aplicación de un hilo resultante de la unión de fibras textiles con un filamento continuo a base de carbón activo. Antiestático, protege el cuerpo de los efectos negativos de las cargas electrostáticas y, gracias a su alta conductividad, favorece la evaporación del sudor, equilibrando la temperatura con una agradable sensación de bienestar. Disminuyendo la temperatura corporal se disminuye también las necesidades de oxígeno y las pulsaciones, minimizando la producción de ácido láctico. Estas propiedades afectan directamente al rendimiento, reduciendo la fatiga y aumentando la energía, especialmente en situaciones de altas temperaturas y pruebas de resistencia. Bacteriostático, elimina los malos olores.


El hilo Q2 es una poliamida basada en FIR, Far Infrared Rays. El calor humano se absorbe mediante los minerales bioactivos (cristales activos de la biocerámica) presentes en las fibras y es devuelto de forma natural a la capa superficial de la piel en forma de rayos infrarrojos lejanos, inofensivos e imperceptibles, que penetran en la piel y que van a estimular la microcirculación sanguínea, mejorando el rendimiento atlético (utilizando la prenda 30 minutos antes de la actividad) y la aceleración de la recuperación de los músculos (utilizando la prenda unas  6 horas después del ejercicio deportivo). Es una tecnología patentada, probada científicamente a través de protocolos internacionales y reconocidos, llevada a cabo por laboratorios independientes. Incorporada en la fibra, mantiene su eficacia, incluso después de un número ilimitado de lavados. Certificado OEKO-TEX® CLASE I, es seguro para la salud humana.


Las ovejas, de las que se obtiene la lana merino, viven en ambientes con fuertes fluctuaciones de temperatura, como el viento, la humedad y la proliferación de parásitos, motivo por el cual han desarrollado características particulares para una perfecta adaptación a este clima. La fibra está recubierta externamente con escamas superpuestas (como las tejas) para evitar la proliferación de bacterias, parásitos, moho y malos olores, además de servir de anclaje entre las fibras cercanas. Éstas, junto con las numerosas correlaciones elásticas, dan el rizo, cuya estructura permite incorporar un excelente aislamiento, como puede ser el aire, sin disiparlo al exterior. Un excelente aislante térmico que aísla el cuerpo desde su interior, sin calentarlo en exceso, pero manteniendo el calor que produce el cuerpo. En verano, evita que el calor externo entre en contacto con el cuerpo, mientras que, en invierno, evita que el calor corporal se disipe en el ambiente. La lana merino presenta una notable transpirabilidad y poder higroscópico: absorbe la humedad y la transporta al núcleo de la fibra hasta el 33% de su peso específico, dejando la superficie seca y sin sensación de humedad al tacto. La fricción generada por el movimiento de roce entre los 2 tipos de células que componen el núcleo, en este proceso mecánico de transferencia, también ayuda a «limpiar» la célula. Esto elimina las bacterias y los malos olores. La queratina, la proteína natural de la lana, también ayuda a esta acción antibacteriana. La lana merino, aunque esté húmeda por el sudor, sigue calentando. Durante la absorción, a través del proceso exotérmico (transformación que implica una transferencia de calor del sistema al medio ambiente), las proteínas contenidas en las fibras se calientan tan pronto como se mojan. Esto sucede hasta que las fibras se saturan de humedad, por lo que se recomienda llevar la prenda completamente seca. Tiene propiedades elásticas (capacidad de estirarse y acortarse en relación a su tamaño original sin romperse) y resistentes, capaces de retomar su forma original después de ser sometidos a flexiones y tensiones. En comparación con la lana normal, la cual presenta un diámetro superior a 25 micras, culpable del inicio de la irritación cutánea, la lana merino tiene un diámetro inferior a 20 micras y por ello permite dar una agradable sensación de suavidad al tacto y adaptarse perfectamente al cuerpo incluso durante los movimientos. De hecho, las fibras de más de 25 micras (por ejemplo, el pelo es de 30 micras), cuando entran en contacto con la piel, no se rizan, irritan los folículos pilosos causando una sensación de incomodidad. Se seca rápidamente, es electrostática, natural, sostenible y muy ligera (peso).
Lavado: se recomienda utilizar detergentes que no contengan suavizantes o enzimas proteasas (presentes, por ejemplo, en los detergentes para lana normal). Estas enzimas pueden dividir y dañar las moléculas de la proteína de la lana merino más fina, lo que provoca hilos cada vez más gruesos, rizados y cortos, provocando un tejido compacto, encogido y deformado. Se recomienda un enjuague después de cada lavado para eliminar todos los residuos de detergente. Si no se eliminan, pueden favorecer las bacterias y perder su propiedad anti olor.


Suave, cálido, seco y duradero. Fabricado con fibras ultrafinas e impermeables, se seca un 20% más rápido que la lana merino, asegurando una alta transpiración y emisión de sudor. A pesar de su peso ligero y su bajo volumen, Primaloft garantiza el calor durante las estaciones más frías.


Fibra elástica multifilamento, suave al tacto, que asegura la libertad de movimiento y la adaptabilidad al cuerpo. Mantiene el cuerpo caliente y seco gracias al aislamiento térmico creado por el núcleo hueco entre sus filamentos y el principio de capilaridad que transporta la humedad al exterior, donde se evapora.
Se trata un tejido inteligente que se regula a sí mismo apoyando la termorregulación incluso en condiciones climáticas extremas.